Innovación

Recuerdo una junta que tuve con Edgar Pérez, responsable de establecer y asegurar los objetivos de la empresa, en la que me planteó los retos que desde su perspectiva estaba atravesando la compañía. Esos retos se pueden resumir, como Pedro De La Torre escribe, en asegurar a largo plazo las ganancias, generando valor para los clientes, los colaboradores, los accionistas y el entorno socioeconómico. Objetivo que todas las empresas persiguen o deberían.

Ante ese escenario, propuse iniciar un proceso formal de innovación, como algunos le llaman, para resolver los retos que me expuso. Y por formal me refiero a las siguientes acciones:

  1. Asignar un equipo dedicado: 2.3 personas en el equipo, 2 de tiempo completo y 1 persona con 1/3 de su jornada -ese era yo-.
  2. Apartar un espacio: Tomamos una sala de juntas (5.4 m2), equipada con una mesa, 4 sillas, una pantalla y 4 muros; de los cuales 3 eran de vidrio -que convertimos en nuestros pizarrones-.
  3. Seguir una metodología: Implementamos una mezcla de metodologías de innovación, de las que abundan manuales en internet y conozco; al haberlas estudiado y aplicado anteriormente.
  4. Pedir ayuda: Involucrar a personas dentro -de todas las áreas y puestos- y fuera de la organización.

Aceptó y con ello creamos el “departamento itinerante de innovación”, se utilizó esa definición ya que tomamos “prestadas” a 2 personas de diferentes departamentos para afrontar un reto a la vez. Una vez que corrimos el proceso y definimos las acciones a realizar, estas dos personas regresaron a su departamento para implementarlas, llevándose también la capacidad de resolver otros retos de nuevas formas; que en el fondo eso es innovación.

Al día de hoy, el equipo, el proceso y los involucrados han cambiado y la iniciativa está construyendo día a día su credibilidad. ¿Cómo lo logramos? Preparándonos y haciendo pruebas.


“Si fracasas en prepararte, estás preparado para fracasar.”

Mark Spitz, ex nadador olímpico que rompió la marca mundial en cada uno de sus triunfos en Múnich ’72 (7 medallas de oro).

“Haz una prueba.”

Práctica que aprendí del Dr. Pedro Pacheco en Impulso Urbano durante mi formación como Arquitecto.


Estudiamos las metodologías y pusimos en práctica las herramientas que consideramos generarían valor, lo que funcionaba lo convertimos parte del proceso “base” y lo que no, se analizaba, ajustaba y se probaba de nuevo hasta conseguir el resultado que perseguíamos.

En un año, el procedimiento nos ha permitido: hacer más con menos, al tener más cobertura de nuestro servicio con menos personal; atender a nuevos clientes y adaptando nuestro servicio a otros retailers; y diseñar un programa para controlar la rotación interna mediante un proceso formativo durante las actividades diarias de nuestro equipo que promueve el crecimiento profesional dentro y fuera de la empresa.

Este año generamos una alianza estratégica con Zippedi, empresa chilena de inteligencia artificial para el Retail, y nos planteamos el reto de ¿cómo asegurar que el producto esté siempre listo para venderse en tiempo, forma y lugar adecuado en el canal moderno de Latinoamérica?

Hemos formado un equipo de trabajo dedicado, tenemos un espacio apartado, estamos siguiendo nuestro proceso de innovación y estamos conversando con las personas clave dentro y fuera de la empresa.

Si te interesa este reto y tienes 30 minutos para compartir tu visión en base a la experiencia en esta industria o desde tu perspectiva al realizar compras en tienda, contáctame para charlar.


Escrito por: Alejandro Arcos

Hola soy Alejandro Arcos, Country Manager de Eciton en Chile,

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